La Parcela 21 es un lugar único en Cerrillos. Enclavada allá, al fondo, entre pozos áridos agotados y el Zanjón de la Aguada. Camino de barro en invierno y polvo en verano. La Parcela fue comprada por un grupo de 37 familias, todos modestos y honestos trabajadores. Con sus esfuerzos levantaron sus casas. Años más tarde lograrían la electricidad sin apoyo de nadie, sólo con sus esfuerzos. La vida no era fácil. Nunca fue fácil.
En 1987 conocí a Matilde, mujer dirigente y esencial, de poco descanso, de mucha acción, tan llena de compromiso y con tantos problemas en sus espaldas... La puerta de su casa se golpea sin parar, son sus vecinos; ella es Asistente Social, conoce todo y hace todo por el acceso a una vivienda digna. Es Enfermera, pone inyecciones, aconseja vecinas, orienta y siempre está disponible, no importa la hora, sólo importa su amor por la gente. La Matilde Garrido, es flor y esencia, fuerza y esperanza, imprescindible y amable. Ella ha hecho de su vida las aspiraciones y sueños de sus vecinas. No siempre la han tratado bien. En Chile somos ingratos y olvidadizos. Matilde ha estado muchas veces sola, muy sola, acompañada de Ángelo, su hijo menor y siempre por Angélica y Berta, que han aprendido de su madre la sonrisa y el amor.
También conocí al Ñaño, hombre de pocas palabras y grandes afectos. ¡Tremendo amigo el Ñaño! A Don Luis Palma, Presidente de la Junta de Vecinos "Los Parceleros", trabaja con todos y no cierra puertas a nadie, polémico, también ha sido un amigo. Margarita, su compañera, expresión clara de una gran mujer, leal, el Sr. Parra, a la señora Gladys Lagos... en fin, son muchos los rostros cordiales que recuerdo de la Parcela 21. No pocos de ellos han partido a1 descanso eterno.
Recuerdo ese 20 de Enero de 1995. El Presidente de la República Don Eduardo Frei, visitaba nuestra Comuna. Decidimos hacerle conocer el sector y de proceder a la inauguración del único teléfono público obtenido luego de años de esfuerzo. Recuerdo bien la expresión del rostro del Presidente y de su esposa al descubrir que entre las aguas sucias del Zanjón de la Aguada y pozos areneros agotados vivía una pujante comunidad de vecinos. Sólo concurrimos algunos Concejales. Mucha prensa también estaba presente. Allí se vivió un momento único para las familias del sector y para muchas otras familias de allegados. Luego del saludo de bienvenida del Dirigente Señor Duberlis Parra, tomó el micrófono la Sra. Gladys Lagos Presidenta del Centro de Madres, quien sin texto alguno en sus manos, explicó al Presidente quienes eran, como luchaban por una vida digna, lo difícil que fue levantar sus viviendas, al principio recordaba ella no tenían luz ni agua, debían caminar largos trechos acarreando los baldes de agua, y que solo muchos años más tarde y de sus propios bolsillos pagaron la instalación del tendido eléctrico, evocó la noche fatídica en que se produjo un incendio, en pleno invierno y en plena noche, una vecina, la selora Irene su vecina, sufrió gravísimas quemaduras, sin embargo tuvieron que esperar hasta el amanecer pues no tenían teléfono y el acceso a la Parcela era sólo lodo, intransitable. La señora Irene fallecería más tarde.
La dirigente también compartió con el Presidente el orgullo legitimo de haber construido una hermosa y solidaria vida comunitaria. No se escuchaba ni un sólo ruido, sólo el viento se hacía sentir levantando el eterno polvo que nada respetaba. “Señor Presidente, no pedimos nada gratis, sólo deseamos una oportunidad para acceder a una vivienda definitiva. Ayúdenos, no lo defraudaremos.” Vi al Presidente conmovido, agradeciendo calurosamente las expresiones de la Dirigenta Vecinal y fue allí, en ese momento exacto, que el Jefe de Estado se comprometió a resolver la situación, aseguró su palabra para encontrar una solución habitacional en nuestra comuna, tal como lo deseaban los vecinos de la Parcela 21.
Poco tiempo después pudimos constatar e1 valor de su palabra pues se dieron instrucciones para adquirir un terreno vecino y desde allí se inició la construcción del complejo habitacional que más tarde se llamaría Oreste Plath, que en el marco del Programa Chile Barrio, entregaría solución habitacional no sólo a las familias de la Parcela 21, sino que se incorporaban además, las familias de la Parcela 30, la Villa Nápoli y las familias de Salomón Sack. Todos cerrillanos que desde hace mucho soñaban con su casa propia. Así fue la historia, así fueron los hechos. Hoy las familias siguen luchando para mejorar aún más sus condiciones de vida.
La Villa Oreste Plath tiene padres y madres. Ellos no son otros que los Dirigentes y vecinos de la Parcela 21. A ellos mi homenaje y mis respetos. Cerrillos tiene grandes Dirigentes Vecinales: La Sra.Matilde, la Gladys, Don Luis, el Ñaño y tantos otros así lo demuestran, aunque no siempre sus esfuerzos sean reconocidos por el Municipio, no importa, a ellos les interesa vivir bien con sus conciencias y el sabor hermoso de dejar un mundo mejor para los que vendrán.
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