Un día viernes, muy frío recibo un llamado de los dirigentes de la Junta de Vecinos Arica. La Carmelita era muy conocida por los vecinos del sector, ella vivía en su carretón desde hace muchos años, acompañada de sus sacos y tarros deambulaba por las calles, ella pedía un poco de comida, la cazuela era su preferida. Ese día, la Carmelita estaba rodeada de sus vecinos, preocupados, estaba muy enferma, la trasladamos hasta el consultorio Sofía Pincheira y desde allí a
Una ola de solidaridad se desató entre los vecinos, la colecta fue apoyada masivamente, la Carmelita no tenía familiares conocidos, muchas historias se tejieron en torno a su persona. La Junta de Vecinos, encabezada por su presidente Johny Yañez, y las señoras Margarita Vera y Sandra Cárdenas se dieron la tarea de brindarle un funeral y una sepultura digna. Los días pasaron, todos preguntaban por ella, el servicio Medico Legal debía identificarla y posteriormente se podía proceder a la entrega de su cuerpo. Una semana más tarde la Carmelita llega hasta la sede del Deportivo Germinal, la Carmelita se llamaba en realidad Margarita Pichihuinca P. Ella era una persona pobre, muy pobre, su riqueza material era solo su carretón, sus sacos y sus tarros, sin embargo su muerte generó un duelo para todos los vecinos de ese sector. Esa era su riqueza, el amor de los vecinos.
La gente llenó de flores su féretro, representantes de las Iglesias evangélica y católica concurrieron a ofrecer la oración por el descanso de su alma. Su funeral fue hermoso, micros y automóviles se llenaron con las más de 150 personas que concurrimos a acompañarle hasta el cementerio Parroquial de Maipú.
En el camposanto, el Presidente de la Junta de Vecinos despedía a la carmelita, varios vecinos también testimoniaron con emoción y recordaron a esa querida mujer, de pocas palabras, que sin familia y sin riquezas materiales conquistó el corazón de todos. También ví a niños estremecidos que portaban una flor para ella.
La Carmelita o la Margarita se fue rodeada de amor del vecindario. Pensar que para algunos ella pudo haber sido solo una vagabunda. No fue así.
La movilización de afecto y solidaridad de los vecinos de calle Paicaví, Colo Colo, Ernesto Cea y todas las otras calles del sector nos han dado una lección de dignidad, de amor al prójimo y de valoración de los mejores sentimientos humanos.
A ellos, a la Junta de Vecinos Arica, a los padres que junto a sus hijos acompañaron a la Carmelita, mi profundo reconocimiento por la grandeza que demostraron. A todos los vecinos de Cerrillos cuento esta experiencia, pues es cierto que la soledad se combate con solidaridad, ojalá que surjan miles de otras acciones similares a la demostrada por los vecinos de ese sector, seguramente todo sería mejor para los que vivimos en la comuna de Cerrillos.
0 Respuesta a “La Carmelita,su carretón y su familia de amigos”
Leave a Reply